Sistema de construcción en seco Steel Framing
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Sistema Steel Framing |
Se entiende como sistema industrializado:
Sistema de construcción cuyo diseño de producción es mecanizado, en el
que todos los subsistemas y componentes se han integrado en un proceso
global de montaje y ejecución para acelerar su construcción.
Trataremos el tema de las envolventes verticales:
Sin duda, el sistema de construcción en seco "Steel Framing" presenta
ciertas ventajas propias de la utilización de sistemas industrializados, ya que
tienen un mayor desarrollo de sus componentes, en cuanto a diseño industrial se
refiere. Cada elemento tiene su razón de ser para lograr la eficiencia del
producto final. Por lo cual, es de suponer en términos económicos y de
racionalidad constructiva, que se podrá llegar a un buen producto en tiempos
más reducidos, que otros sistemas llamados “tradicionales”, en nuestra región.
En términos generales, los sistemas de fachadas ligeras se componen de
una capa exterior, que admite una amplia
variedad de terminaciones con distintos tipos de paneles y diversos acabados,
y un trasdós que deberá cumplir con la función de soporte estructural y de
aislación termoacústica e hídrica. Cada capa está bien delimitada, y
controlando a cada una, se optimiza la función del cerramiento en su conjunto.
A continuación, un cuadro de resumen comparativo, facilitado por una
reconocida empresa de montaje en seco.
Las fachadas ligeras, aseguran algunos beneficios en cuanto a facilidad
de montaje y reparación o recambio de los elementos de fachada. Pero muchas
veces, es esta multiplicidad de elementos lo que dificulta la eficaz resolución
de aspectos técnicos, cuando se pretende realizar algunas innovaciones de
diseño.
Desde el punto de vista térmico, la eficaz resolución de los paneles
multicapa se dificulta precisamente por la cantidad de elementos que
intervienen, que tienen gradientes térmicos que pueden variar de acuerdo a la
orientación. Se hace preciso un estudio del comportamiento térmico en etapas de
diseño, de acuerdo a los materiales que constituyen las distintas capas de la
envolvente. Por la naturaleza de algunos de ellos, cuando se pretende asegurar
una adecuada eficiencia térmica, se producen condensaciones intersticiales si
no se interrumpe el paso del vapor de agua. Muchos componentes de espesor reducido
y de considerable conductividad térmica, como pueden ser las placas cementicias,
en relación con otras capas contiguas utilizadas como aislante térmico, hacen
estrictamente necesaria la consideración de la barrera de vapor. Cuando existe
más de un grado centígrado de diferencia de temperaturas entre el exterior y el
interior y una humedad relativa mayor al 60 %, no sólo es fundamental considerar la aislación
térmica, sino también la barrera de vapor, la cual se hace fundamental
precisamente por las buenas prestaciones térmicas de la capa de aislación.
En estos sistemas de muros multicapas, las posibilidades de lograr una
buena aislación térmica, son muchas. Al ser fachadas ligeras, la capa de
aislación puede aumentar su espesor todo lo necesario para asegurar un
eficiente confort interior. Sobre todo teniendo en cuenta las dimensiones del
espacio de la estructura de sostén, que es donde se aloja la aislación. Dimensión
que puede ampliarse, variando la perfilería utilizada.
Otro tema que resulta beneficioso a la hora de mejorar las prestaciones
térmicas de este tipo de tecnología, es la elección de una fachada ventilada, con entrada y salida de aire en algún punto de la misma.
El funcionamiento tiene la posibilidad de variar según cambien las
condiciones climáticas exteriores. En la
condición de verano debido al asoleamiento sobre la fachada se produce el “efecto
chimenea”, es decir, el aire se calienta disminuyendo su densidad y asciende buscando
la salida por las rejillas superiores. En la condición de invierno, al haber
una radiación solar de menor intensidad, no se asegura el movimiento del aire
dentro de la cámara y al permanecer casi estanco, actúa como aislante térmico. “El principio de funcionamiento está basado
en que al calentar el sol la hoja exterior, el aire de la cámara aumenta su
temperatura y tiende a subir generando una corriente vertical que impide
transferir esa ganancia térmica hacia el interior de la edificación,
colaborando con el ahorro de energía en los meses cálidos y evitando
fundamentalmente condensaciones, al evacuar el vapor de agua proveniente tanto
del interior como del exterior del edificio. Durante los meses fríos, este
funcionamiento se alterna; con la reducción de pérdida de calor debido a que el
aislante térmico está colocado en toda la superficie de la fachada, evitando
que se produzcan puentes térmicos, y funcionando como un acumulador de temperatura” 1. Como se utiliza el espacio libre que queda entre los
montantes de la estructura para colocar la aislación térmica, la presencia de
la perfilería en alguna medida, interrumpe la continuidad del aislante. Es en
esta situación, que la cámara de aire exterior resulta beneficiosa.
Por último, cabe mencionar que la mejora de la capacidad aislante de la
envolvente de un edificio, y la adopción del criterio de minimizar las pérdidas
por infiltraciones mejorando la calidad de las aberturas, pueden asegurar un
ahorro importante de la energía consumida para mantener las condiciones de
habitabilidad interior. Si bien, lograr una eficiencia térmica, en términos
económicos implica una mayor inversión inicial, su amortización es viable en un
corto o mediano plazo, con el agregado del cuidado de los recursos energéticos
del planeta.
En un futuro próximo, será estrictamente obligatorio generalizar este
concepto, mediante la obligación del cumplimiento de la normativa existente,
para lograr una certificación de eficiencia térmica. Certificación que debería
ser extendida por los organismos de control, para otorgar los permisos de
edificación.
1. SAN JUAN, Gustavo y JAUREGUI, Esteban - Ahorro de energía para climatización, págs. 5 y 6
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